• Secretaría de Estado de Ambiente - Sábado, 01 Agosto 2020

#JulioSinPlastico: “Reciclando y reutilizando, estamos cuidando nuestro planeta”

En el marco del programa “Acciones Verdes” que se promueve desde el Gobierno de Santa Cruz a través de la Secretaría de Estado de Ambiente, durante este mes se puso de relevancia las iniciativas y proyectos que tienen como finalidad concientizar y mejorar la calidad de vida de los santacruceños y santacruceñas.

Bajo esa premisa y para finalizar “Julio sin plástico”, hoy  conoceremos el trabajo sobre Ecoladrillos que realiza desde su hogar, la vecina de Los Antiguos, Ana María Veroli.

En primera instancia, Ana comenta los inicios de esta importante iniciativa que lleva adelante en su localidad.  Al respecto, relató:  “La idea surgió a raíz de un proyecto de mi hija que participó de la Escuelita de Vida en la Naturaleza, donde les propusieron a los chicos que por grado hicieran ecoladrillos para luego hacer con ellos, un banco en una plaza. Ahí fue que comenzamos a hacer ecoladrillos”.

Es importante destacar que los ecoladrillos son botellas plásticas (PET) rellenas a presión, con distintos tipo de residuos (limpios y secos, no reciclables y no peligrosos) como envoltorios, bolsas y paquetes de plásticos. Son una solución simple, que permite reducir en volúmen, la cantidad de desechos, que normalmente, terminan volándose x acción del viento, hacia lugares naturales.

Hacer ecoladrillos, es una actividad que puede realizarse en familia y sólo requiere de generar el hábito de hacerlo. Una vez terminados, estos pueden utilizarse para construir pequeños viveros, cercos, estanques, mobiliario urbano y muchas otras cosas más. De esta manera, desperdicios que contaminarían se vuelven útiles y ayudan a construir algo nuevo. Las botellas de PET, como las del agua o gaseosas que se consumen habitualmente, tardan entre 100 y 1000 años en descomponerse.

El ecoladrillo resultante es una solución simple y realizable para darle un destino final a las miles de toneladas de plásticos descartables (no reciclables) que generamos a diario, de una manera más eficiente, convirtiendo desechos muy contaminantes en materiales de construcción local y ecológica con bajo costo y alta calidad.

En otra parte de la conversación, Ana expuso detalles de la experiencia. “Nos dimos cuenta que en una botella entraba cualquier cantidad de plásticos; bolsas de verduras, de frutas, de pan, esas bolsistas de nylon en vez de tirarlas al tacho de basura las colocamos adentro de la botella. Colocamos papeles de caramelos, chupetines, chocolates, envoltorios de fideos, de helados, de papitas fritas, de chizitos; todo va dentro de la botella. Ahí adentro están contenidos y tiene que estar bien dura la botella, por eso con un palo tratamos de empujar bien todos los residuos que metemos, cosa que quede bien compactado, luego lo tapamos y las vamos juntando en el garaje”, detalló.

Compostando en casa

Además de realizar ecoladrillos, Ana comentó que en su casa se llevan adelante acciones que tienen que ver con el compostaje.  “Cuando cortamos el pasto, hacemos una montaña con lo que juntamos y eso lo agregamos al compost. También tenemos en un tacho lombrices californianas donde tiramos las cascaras de frutas, de verduras, las servilletas de papel, bueno todo va ahí”, haciendo referencia al segundo trabajo de compost de la familia.

Reducción de basura

En la familia se reduce la basura con la puesta en marcha de una serie de acciones como por ejemplo, crear ecoladrillos, compactar las cajas de tetra brick para minimizar el espacio como residuo, practicar el compostaje con los residuos orgánicos. “Sacamos la basura una vez por semana o cada 10 días porque la verdad no se me junta, es todo prácticamente residuos sólidos por que el resto va”, subrayó.  

Cuidado del ambiente

En ese contexto, invitó  a la sociedad en general a practicar éstos hábitos saludables para el ambiente.“Me gustaría invitar a todos ellos que se quieran sumar en esta cruzada verde, para cuidar a nuestro planeta; es muy lindo ver a los chicos como participan, a mis hijas, a mis alumnos. El año pasado tuve la suerte de tener una salita de 4 años de jardín de infantes, e hicimos muchos ladrillos ecológicos porque todos los días traían en sus bolsillos o en las mochilas, papeles de golosinas o de fideos y lo colocábamos en los ladrillos. Cada 15 días teníamos un ladrillo nuevo para empezar por que participaban mucho, y la verdad que entra cualquier cantidad de plásticos”, explicó.                    Para concluir, expresó: “Reciclando y reutilizando estamos cuidando nuestro planeta”.

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