Romina y su familia destacaron la presencia del Estado para acceder a los servicios. (Foto: Subsecretaría de Producción y Contenidos)
Romina y su familia destacaron la presencia del Estado para acceder a los servicios. (Foto: Subsecretaría de Producción y Contenidos)
UN INVIERNO DISTINTO PARA EL BARRIO

Romina: “Hasta que no vi los caños, no creía que el gas iba a llegar”

La vecina del barrio Julieta Nueva Esperanza compartió la emoción de encender por primera vez la hornalla de su vivienda con gas natural. Después de casi una década de espera, destacó el acompañamiento del Estado y la presencia del gobernador Claudio Vidal durante un momento que definió como un cambio enorme para su familia.

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Después de años de esperar, de reuniones, proyectos y promesas que no avanzaban, Romina Mollo finalmente pudo encender por primera vez una hornalla de su casa con gas natural. La escena tuvo un significado especial: junto a su familia, recibió en su vivienda del barrio Julieta Nueva Esperanza al gobernador Claudio Vidal, quien se acercó personalmente para acompañar el momento de la conexión domiciliaria.

La conexión domiciliaria en la casa de Romina ubicada en la manzana 60 Lote 21, fue realizada por Distrigas, empresa estatal del Gobierno de Santa Cruz, como parte de las obras para llevar el servicio de gas a las familias del barrio. En un gesto que puso en valor la cercanía de la gestión con los vecinos, el gobernador Claudio Vidal se acercó personalmente a la vivienda de Romina para acompañar el encendido de la primera hornalla.

Romina: “Hasta que no vi los caños, no creía que el gas iba a llegar”

“Estoy muy contenta, muy feliz”, expresó Romina, todavía emocionada por una obra que esperó durante aproximadamente ocho o nueve años.

Durante años, Romina y los vecinos del barrio participaron de reuniones y realizaron gestiones para plantear la necesidad de contar con el servicio. En cada encuentro aparecían nuevos pasos, como la elaboración de planos y distintas presentaciones, pero el tiempo pasaba y la obra no avanzaba. “Hacíamos reuniones, íbamos a las reuniones, de ahí iban a Distrigas. Venían con que había que hacer los planos”, recordó.

Por eso, después de tantos años de esperar, Romina había aprendido a no ilusionarse demasiado.

Después de ocho o nueve años de espera, aquello que durante tanto tiempo había sido una promesa comenzó a convertirse en realidad. La situación comenzó a cambiar cuando los vecinos observaron que las gestiones finalmente se traducían en hechos concretos. “Yo hasta que no vi los caños no creía. Cuando vi que los llevaron dije: ‘guau, es verdad’”, relató.

Un invierno distinto

Para Romina y su familia, la llegada del gas representa mucho más que una conexión domiciliaria. Durante años debieron calefaccionarse principalmente con artefactos eléctricos, una situación especialmente difícil durante los largos inviernos de Río Gallegos.

“Nosotros siempre estábamos con envasado. Ahora vamos a estar bien”, explicó. Y agregó: “Si se corta la luz, ya no vamos a tener que estar diciendo ‘por favor, que vuelva rápido’, porque nos calefaccionábamos con todo eléctrico. Ahora, bueno, si quieren cortar la luz, que corten”, expresó con una sonrisa.

El cambio también tiene un significado especial para su hijo pequeño, quien, según contó, suele sufrir resfríos y tos durante el invierno. “Él es chiquito y siempre sufre de resfrío, de tos y todo eso. Ahora el papá está tranquilo, anda por todos lados, acá adentro”, señaló.

Así, el encendido de la hornalla se convirtió en una escena sencilla pero profundamente simbólica: una familia que durante años esperó poder calefaccionar su hogar de otra manera y que finalmente pudo hacerlo.

Romina: “Hasta que no vi los caños, no creía que el gas iba a llegar”

“No pensé que iba a venir el Gobernador”

Romina también destacó especialmente la presencia de Claudio Vidal en su vivienda. “No pensé que iba a venir el gobernador”, reconoció, al recordar que inicialmente esperaba la presencia de autoridades vinculadas al servicio de gas.

La visita del mandatario provincial, señaló, fue una muestra concreta de acompañamiento a los vecinos.

Para la vecina, el acceso al gas significa también la posibilidad de que otras familias del sector puedan atravesar la misma transformación. “Sé que hay muchas familias que todavía tienen que poner su servicio y espero que puedan todos poner su servicio. Es necesario”, afirmó.

En una ciudad donde el frío forma parte de la vida cotidiana, la llegada del gas natural representa para las familias mucho más que una obra de infraestructura: significa calefacción, tranquilidad y mejores condiciones para vivir.

“Es necesario, más acá en Río Gallegos, porque hace mucho frío”, resumió Romina.

Esta vez, el proyecto dejó de ser una promesa. Los caños llegaron, la conexión se concretó y, frente a la alegría de su familia y con la presencia del Gobernador, la llama se encendió. Para Romina, fue el comienzo de un invierno diferente.

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Fuente: Secretaría de Estado de Comunicación Pública y Medios / Subsecretaría de Producción y Contenidos.