SOMOS EL ESTADO | TERCERA TEMPORADA
Detrás de cada luz encendida: el equipo de SPSE que sostiene el sistema eléctrico de Río Gallegos
El nuevo capítulo de “Somos el Estado” ingresa al Centro Distribuidor N° 2 de Servicios Públicos Sociedad del Estado para conocer cómo se monitorea la red de media tensión y quiénes trabajan, durante las 24 horas, para garantizar la seguridad y continuidad del servicio eléctrico.
Hay lugares que forman parte del paisaje cotidiano de una ciudad, aunque gran parte de lo que sucede detrás de sus puertas permanezca fuera de la mirada de la comunidad.
En calle Italia funciona el Centro Distribuidor N° 2 de Servicios Públicos Sociedad del Estado (SPSE), uno de los cinco centros distribuidores de Río Gallegos y el espacio donde se realiza el despacho de carga y el monitoreo permanente del sistema eléctrico de media tensión de la ciudad.
Hasta allí llegó el nuevo capítulo de “Somos el Estado”, una realización de la Subsecretaría de Producción y Contenidos, dependiente de la Secretaría de Estado de Comunicación Pública y Medios del Ministerio Secretaría General de la Gobernación. la producción audiovisual que en su tercera temporada recorre distintos organismos y áreas de la Administración Pública para conocer a quienes realizan tareas fundamentales para la comunidad.
En esta oportunidad, el recorrido permitió conocer el sector Operaciones, sus herramientas, sus procedimientos y, principalmente, a los trabajadores que permanecen atentos durante las 24 horas para detectar fallas, coordinar maniobras y contribuir a sostener un servicio esencial.
Un sistema que no puede detenerse
Maximiliano Robledo, jefe de Operaciones de la Gerencia de Energía Río Gallegos, explicó que el Centro Distribuidor N° 2 funciona como despacho de carga de la ciudad y concentra el monitoreo de los eventos que se producen en la red.
“Nosotros estamos encargados del monitoreo y de todos los eventos que suceden a través del sistema SCADA”, señaló.
El trabajo se organiza mediante turnos rotativos de seis horas, que permiten mantener la supervisión del sistema durante los 365 días del año.
El equipo de Operaciones tiene a su cargo el monitoreo de la red y la coordinación de las maniobras necesarias ante distintos eventos. Una falla puede producirse por la rotura de un cable, un aislador u otro componente del sistema y, en esos casos, la prioridad es garantizar condiciones seguras para quienes deben intervenir.
“Lo que garantizamos nosotros es que se pueda trabajar con seguridad. Coordinamos las maniobras con el móvil de guardia para que el personal de Redes pueda trabajar tranquilo y seguro. Tratamos de que la coordinación de esas maniobras sea clara y segura”, explicó Robledo.
El Centro Distribuidor N° 2 es el punto desde el cual se realiza el monitoreo, mientras que los trabajadores pueden desplazarse hacia otros centros distribuidores cuando la gravedad o las características del evento requieren una intervención en el lugar.
Las personas detrás del monitoreo
El trabajo cotidiano del sector se sostiene con una organización que no se detiene cuando termina una jornada. Walter Medina, jefe de turno, explicó que su función consiste en supervisar el sistema, informar las fallas y coordinar la intervención de los sectores correspondientes.
“Mi función principal durante el turno es informar las fallas que ocurran en el momento, supervisar maniobras y también involucrar a los sectores que correspondan para poder solucionar los eventos”, explicó.
El jefe de turno trabaja junto con un tablerista mayor. Ante una falla, primero se verifica cuál es la situación, se identifica el sector afectado y luego se comunica el evento al área que debe intervenir.
Pero, ¿cómo se detecta una falla en un sistema que se encuentra en funcionamiento permanente?
La respuesta está en el monitoreo constante de los parámetros de la red.
“Tomamos datos en tiempo real mediante el sistema SCADA. Vamos anotando todos los parámetros que tienen que ser los normales en el momento y se van tomando cargas horarias de cada hora”, detalló Medina.
El sistema también permite detectar una anomalía mediante una alarma. Cuando alguno de los parámetros se encuentra fuera de los valores habituales o se activa una señal, el personal verifica el sector afectado y pone en marcha el procedimiento correspondiente.
SCADA: los ojos del sistema
En la sala de comando, la tecnología se convierte en una herramienta fundamental para la tarea diaria. Allí, Ana Villegas, tablerista mayor, explicó el funcionamiento del sistema SCADA.
“El sistema SCADA nos permite monitorear en tiempo real el estado de los transformadores, interruptores y seccionadores en playa de manera remota. Eso nos permite actuar de una forma más inmediata, reduciendo también el tiempo de respuesta”, explicó.
El sistema permite identificar alarmas y recibir información sobre distintos parámetros de la red. A partir de esos datos, los trabajadores pueden notificar al sector correspondiente cuando se produce un evento.
La jornada comienza con una primera revisión de los valores del sistema.
“Cuando entramos a trabajar, lo primero que supervisamos es el correcto estado de los valores. Tenemos distintos valores de tensión en cada Centro Distribuidor y verificamos que todo esté en servicio y que no haya ninguna alarma actuando”, señaló Villegas.
El recorrido por las instalaciones también permite conocer la sala de potencia, donde se encuentran identificadas las salidas de los alimentadores del Centro Distribuidor. En este sector, el personal realiza una verificación directa del estado de las celdas y de posibles señales de falla.
“Verificamos el estado de las celdas de potencia y que no haya actuado ninguna alarma, ningún LED ni ninguna falla que quizás acá no suena como alarma, pero podemos identificarla”, explicó la tablerista.
Una red conectada al sistema eléctrico nacional
El Centro Distribuidor N° 2 supervisa el sistema eléctrico de Río Gallegos y se encuentra conectado al Sistema Argentino de Interconexión (SADI).
La energía llega a través de la red de alta tensión y, mediante las estaciones transformadoras, se reduce a los niveles que luego son gestionados por Servicios Públicos para la distribución en la ciudad.
En el Centro Distribuidor se trabaja sobre niveles de 33 y 13,2 kilovoltios, correspondientes al sistema de media tensión.
Desde este espacio, además, se mantiene una coordinación permanente con los distintos actores que intervienen en el funcionamiento del sistema eléctrico.
Cuando el interconectado queda fuera de servicio
Uno de los momentos que mayor coordinación requiere es cuando el sistema interconectado queda fuera de servicio.
Ante una situación de este tipo, el equipo de Operaciones establece comunicación con Transpa para conocer el origen y alcance del evento. A partir de esa información, se evalúan las alternativas disponibles para recuperar el suministro.
“Lo primero que hacemos es comunicarnos con Transpa, que es la encargada de la distribución. Tenemos un teléfono punto a punto, una línea directa, para saber cuál es la eventualidad que tuvieron y cuál es la gravedad del problema”, explicó Robledo.
De acuerdo con las características de la situación, se puede recurrir a la reserva fría disponible y coordinar las maniobras necesarias con la Central Térmica Río Chico para recuperar progresivamente el servicio eléctrico de la ciudad.
Estos procedimientos requieren preparación, coordinación y capacitación permanente.
En este sentido, el equipo también participa de simulacros destinados a fortalecer la respuesta ante situaciones de emergencia y practicar la recuperación del sistema de manera ordenada.
Capacitación, seguridad y compromiso
El trabajo de Operaciones implica una responsabilidad que excede el control de los equipos. Cada maniobra debe realizarse bajo condiciones de seguridad, tanto para los trabajadores que intervienen como para terceros.
Robledo, quien lleva alrededor de 20 años en la empresa, destacó que la evolución tecnológica exige una capacitación constante.
“La capacitación es constante porque la tecnología sigue avanzando. Yo entré hace 20 años a la empresa y han cambiado muchas cosas, para mejor”, expresó.
Para quienes forman parte del equipo, la seguridad ocupa el primer lugar.
“Lo primero está en la seguridad de todos nosotros, los que estamos trabajando. No nos podemos equivocar porque un error nuestro puede ser fatal, tanto para nosotros como para terceros”, sostuvo Robledo.
El trabajador también puso en valor el vínculo que existe entre quienes cumplen esta tarea y la comunidad a la que pertenecen.
“Nuestras familias y nosotros somos parte de la comunidad y nos hacemos responsables de todo lo que pueda llegar a pasar acá. Lo tomamos muy en serio”, afirmó.
Detrás de cada servicio, hay un equipo
La electricidad atraviesa buena parte de la vida cotidiana. Su continuidad resulta necesaria para el funcionamiento de otros servicios esenciales, como el abastecimiento de agua, los semáforos, los comercios y distintas actividades productivas.
Por eso, detrás de cada luz que se enciende existe también un equipo que permanece atento a la red, interpreta sus señales, coordina maniobras y trabaja para sostener el servicio.
El nuevo capítulo de “Somos el Estado” permite conocer ese trabajo desde adentro y ponerle rostro a quienes cumplen una tarea que muchas veces solo se vuelve visible cuando algo deja de funcionar.
Mientras Río Gallegos continúa con su ritmo cotidiano, en el Centro Distribuidor N° 2 siempre hay alguien mirando.
Fuente: Secretaría de Estado de Comunicación Pública y Medios / Subsecretaría de Producción y Contenidos.