Dora y David: del esfuerzo de la leña a una casa que vuelve a disfrutarse
El sexto capítulo de la serie de Distrigas S.A. llega a Río Turbio para conocer la historia de Dora Romero y David Morel, una familia que pudo dejar atrás las dificultades de calefaccionarse con leña y comenzar a disfrutar plenamente de su hogar.
La sexta entrega de “Historias que dan calor”, la serie de Distrigas S.A. que recorre distintas localidades de Santa Cruz para contar en primera persona lo que significa acceder al gas, nos lleva en esta oportunidad a la Cuenca Carbonífera.
En una tarde de invierno, la historia se desarrolla en la zona alta de Río Turbio, más precisamente en el barrio Mirador del Duende, donde Dora Romero y David Morel abrieron las puertas de su hogar para compartir cómo cambió su vida cotidiana a partir de la llegada del gas natural.
La familia comenzó a construir su vivienda hace más de tres años y se instaló allí en diciembre pasado, con la expectativa de poder contar con el servicio de gas, fundamental para hacer habitable la totalidad de la casa.
Hasta entonces, la calefacción implicaba esfuerzo, tiempo y estar permanentemente atentos a las condiciones climáticas. “Estábamos con el tacho, con leña. En la pieza de abajo teníamos calefacción eléctrica y así la íbamos pasando hasta que nos pongan el gas”, recuerda Dora.

La ubicación de la vivienda agregaba una dificultad. Al encontrarse en la parte alta de la localidad, el acceso para trasladar la leña se volvía complicado durante el invierno. La lluvia, la nieve y el hielo podían impedir que los vehículos llegaran hasta la casa.
“Esperábamos que no llueva, que no nieve, que no se escarche para poder llegar con la leña hasta donde estamos”, cuenta David.
Durante el invierno anterior, incluso debían dejar la leña en la parte baja porque las condiciones del camino impedían subirla. A esto se sumaba que la leña se consumía rápidamente y solo permitía calefaccionar una parte de la vivienda.
La espera también estaba atravesada por una preocupación extra; que las condiciones climáticas del invierno dificultaran continuar con los trabajos y terminar de acondicionar la casa.
La llegada del gas modificó sus vidas

Con apenas 15 días de servicio al momento de realizarse el encuentro, Dora y David ya podían percibir el cambio. La casa comenzó a utilizarse de otra manera, se recuperaron espacios que antes permanecían cerrados y la familia pudo volver a reunirse sin estar pendiente de cuánto quedaba de leña.
“Gracias a Dios y al trabajo que hizo Distrigas, a la planificación, al esfuerzo que hicieron por llegar a la casa, hoy nos podemos reunir, podemos estar tranquilos. Nos sobra tiempo porque no tenemos que estar picando leña”.
Para David, uno de los cambios más importantes también tiene que ver con su pequeño hijo, en edad escolar. Antes, gran parte de su vida cotidiana transcurría dentro de una habitación calefaccionada.
“Mi niño, vivía encerrado en su pieza, su vida prácticamente pasaba dentro de la habitación. Volvía del colegio y a encerrarse otra vez. Hoy ya puede disfrutar de la casa”, relata.
La transformación también se refleja en las pequeñas cosas de todos los días. Una vivienda más limpia, espacios que pueden ser utilizados en su totalidad y, sobre todo, más tiempo para compartir en familia y con los afectos.
“Nos sobra tiempo para pasar en familia, para pasar con gente que queremos, nos reunimos. Ya tenemos gas, podemos estar más calentitos, es más acogedor. Nos sobra tiempo para disfrutar”, cuenta David.
Antes de contar con la red, el cilindro de gas que utilizaban estaba destinado exclusivamente a cocinar. Cuando intentaron utilizarlo también para calefaccionar, el consumo hizo que se terminara en apenas una semana.
Por eso, para Dora y David, el gas natural representa mucho más que una nueva prestación en su vivienda. Es la posibilidad de habitarla plenamente, de recuperar espacios, recibir a familiares y amigos y dejar atrás una rutina marcada por la búsqueda y el traslado de la leña, sumado a los costos.
“Dijeron que iban a hacer la obra, la hicieron, cumplieron y nosotros estamos agradecidos con Mauricio y todo el personal de Distrigas”, expresaron.
Desde Distrigas S.A. continuamos acercando el servicio de gas a distintos sectores de Santa Cruz, especialmente allí donde las condiciones geográficas y climáticas representan un desafío adicional. Cada obra significa una nueva conexión, pero también una oportunidad para transformar la vida cotidiana de las familias.

Porque detrás de cada extensión de red hay una historia. Y esas son, justamente, las historias que dan calor.
Fuente: Secretaría de Estado de Comunicación Pública y Medios / Subsecretaría Gerencia de Producción y Contenidos.