La comunicación, una herramienta fundamental para el cuidado y la prevención comunitaria
La capacitación para la Coordinación de Grupos de Ayuda Mutua finalizó este sábado en Caleta Olivia, con alrededor de 80 personas inscriptas de distintas localidades de Santa Cruz. El subsecretario de Políticas de Promoción y Protección de Derechos Humanos, Rubén Fernández, explicó los objetivos de esta propuesta y destacó la importancia de fortalecer las herramientas de acompañamiento frente a las problemáticas de consumo y la prevención del suicidio.
La formación se desarrolló durante dos jornadas en el Salón de Usos Múltiples Mechenien del Centro Cultural de Caleta Olivia. El primer encuentro tuvo lugar el viernes 6 de noviembre, de 9:00 a 17:00, mientras que la actividad concluyó este sábado 7 al mediodía. La convocatoria estuvo dirigida especialmente a personal policial, integrantes del Servicio Penitenciario, Bomberos y trabajadores de las oficinas de Género de la zona norte provincial.
En diálogo con la Subsecretaría de Producción y Contenidos, Rubén Fernández explicó que el propósito central de esta instancia es “brindar herramientas para coordinar grupos de ayuda mutua”, y señaló que la propuesta busca fortalecer las capacidades de quienes, desde sus respectivos ámbitos laborales, mantienen un contacto cotidiano con personas que atraviesan situaciones de vulnerabilidad.
En ese sentido, remarcó que el abordaje de las problemáticas de consumo y la prevención del suicidio requiere espacios de escucha, orientación y acompañamiento. Al respecto, sostuvo: “Esta actividad sería como el primer nivel de acompañamiento porque, como siempre decimos, acciones como estas no sustituyen la mirada profesional, sino que la complementan, porque trabajamos sobre la premisa de que la salud mental es un derecho humano y el acceso es responsabilidad del Estado”.

La comunicación, los vínculos y la importancia de derribar prejuicios
El funcionario destacó que estos espacios de formación también cumplen una función de cuidado hacia quienes trabajan diariamente con la comunidad y, muchas veces, deben acompañar situaciones emocionalmente complejas.
“Estos espacios contienen a las personas que trabajan para la comunidad y se exponen a una situación de riesgo y que, por lo general, tienen la responsabilidad civil de acompañar a las personas que en algún momento de su vida transitan experiencias dolorosas”, expresó.
La capacitación contó con alrededor de 80 personas inscriptas, provenientes de Caleta Olivia, Pico Truncado, Puerto San Julián y otras localidades de la zona norte. Fernández explicó que esta instancia presencial forma parte de un proceso de formación que también incluyó clases virtuales, con el objetivo de garantizar el acceso y la participación de trabajadores de distintos puntos de la provincia.
Asimismo, recordó que las propuestas se desarrollaron en Río Gallegos y Caleta Olivia, dos ciudades estratégicas por su población y su vinculación con otras localidades. Esta línea de trabajo también se relaciona con las acciones impulsadas junto a la Universidad Nacional de la Patagonia Austral, a través de la Diplomatura Universitaria de Extensión en Coordinación de Grupos de Ayuda Mutua.

Al referirse a los contenidos abordados y a las experiencias compartidas durante los encuentros, Fernández puso especial énfasis en la necesidad de reconocer cuándo un consumo comienza a convertirse en un problema y en la posibilidad de acompañar los procesos de recuperación.
En ese marco, identificó al consumo de alcohol como una de las problemáticas más complejas que atraviesa a la sociedad santacruceña. “A nivel estadístico en Santa Cruz, el consumo de alcohol resulta ser una de las problemáticas más complejas y que atraviesan a todos los niveles de nuestra sociedad, porque no hay distinciones entre las clases sociales o nivel de estudios, porque todos, alguna vez, han debido enfrentar o tener una experiencia ligada al consumo de alcohol en este caso”, manifestó.
Por otra parte, señaló que el intercambio con los participantes permite poner en discusión prejuicios y creencias que muchas veces dificultan la comprensión de estas situaciones. En esa línea, explicó que uno de los ejes centrales de la capacitación está relacionado con mejorar la comunicación, especialmente en el ámbito familiar, fortalecer los vínculos y desmitificar los estereotipos que terminan etiquetando y estigmatizando a las personas.
“Uno de los puntos en que centramos nuestro interés está en el mejoramiento de la comunicación en primera instancia, en las acciones familiares, la importancia de los vínculos y trabajar en un aspecto central que es desmitificar todo aquello que está relacionado con los estereotipos y las marcas que llevan a realizarle un etiquetamiento que, en definitiva, llevan a estigmatizar al sujeto de derecho”, sostuvo.
El acompañamiento desde una mirada integral y comunitaria
Fernández también recordó que, aproximadamente quince días antes, había desarrollado una actividad de características similares y que el interés despertado motivó a numerosas personas a comunicarse para solicitar su participación. Esta respuesta, explicó, confirmó la necesidad de generar espacios de formación y reflexión sobre problemáticas que atraviesan a comunidades de diferentes dimensiones y realidades.
Desde su experiencia de trabajo, el subsecretario insistió en que el abordaje debe partir del reconocimiento de cada persona como sujeto de derecho, dejando de lado los prejuicios y los señalamientos.
“Desde la perspectiva de los derechos humanos, se debe mirar al otro como sujeto de derecho y, de alguna manera, corrernos de los etiquetamientos, porque es claro que hoy podés estar en un lado y quizás mañana tengas que estar enfrentando estas problemáticas”, expresó.
En esa dirección, consideró fundamental trabajar en la prevención y el acompañamiento, articulando las intervenciones comunitarias con los equipos profesionales. También destacó el papel que cumplen las redes socioafectivas, los espacios de cuidado, los clubes y las iglesias como ámbitos que pueden convertirse en actores de protección y prevención.
Al profundizar sobre las causas que pueden llevar a una persona a atravesar situaciones de consumo problemático, Fernández planteó la necesidad de comprender las historias y los contextos que existen detrás de cada situación.
“Nadie consume porque quiere consumir, porque detrás de cada persona que está atravesando por esta situación hay toda una trama socioafectiva de experiencias dolorosas, de abandono y maltrato que llevan a las personas a vivir un estado de tanta vulnerabilidad que los impulsa a iniciarse en el consumo problemático”, afirmó.
Finalmente, el funcionario destacó el acompañamiento del ministro de Desarrollo Social, Igualdad e Integración, Sebastián Georgión, para sostener este tipo de iniciativas y valoró la importancia de trabajar desde una perspectiva comunitaria y social.
“Creo que cuando uno trabaja con compromiso y dedicación, uno trata de dejar en los asistentes un granito de arena y esto es percibido y se siente en las personas, porque cuando realizamos el primer encuentro mucha gente se acercó a agradecer”, manifestó.
Asimismo, valoró el intercambio que se genera durante las capacitaciones y la posibilidad de compartir conocimientos y experiencias con quienes participan de estos espacios.
De esta manera, la jornada desarrollada en Caleta Olivia reafirmó la importancia de fortalecer las herramientas comunitarias de prevención y acompañamiento, entendiendo que la comunicación, la escucha y la construcción de vínculos son fundamentales para cuidar, contener y evitar la estigmatización de quienes atraviesan situaciones de vulnerabilidad.
Fuente: Secretaría de Estado de Comunicación Pública y Medios / Subsecretaría de Producción y Contenidos.