El canotaje puso a prueba esfuerzo, técnica y velocidad en el Dique San José
La instancia provincial de los Juegos Santacruceños “Santa Cruz Puede” reunió a jóvenes deportistas en Río Turbio. La competencia permitió definir a los representantes de Santa Cruz que viajarán a los Juegos Nacionales Evita 2026.
El agua como escenario, el remo como herramienta y la concentración como parte indispensable de cada recorrido. El Dique San José de Río Turbio fue sede de la instancia provincial de canotaje de los Juegos Santacruceños “Santa Cruz Puede” 2026, una competencia que reunió a jóvenes de las ramas femenina y masculina y que tuvo como objetivo definir a quienes representarán a Santa Cruz en los Juegos Nacionales Evita, que se desarrollarán en Mar del Plata.
A orillas del espejo de agua, la jornada estuvo marcada por el esfuerzo de los participantes, el acompañamiento de sus entrenadores y familias y una disciplina que exige concentración, coordinación y constancia. En este escenario natural, cada palada fue parte de una experiencia que para estos jóvenes trasciende el resultado deportivo y representa también aprendizaje, compañerismo y crecimiento.

Dos jornadas para poner a prueba el trabajo realizado
La competencia contempló distintas instancias, entre ellas pruebas de velocidad y otras modalidades propias de la disciplina. Los deportistas de ambas ramas participaron en dos series, a partir de las cuales comenzaron a definirse los tiempos y las posiciones de la clasificación.
Rodrigo Gerván, profesor a cargo de esta instancia por parte de la Secretaría de Estado de Deportes y Recreación, destacó especialmente las condiciones en las que pudo desarrollarse la competencia y el compromiso demostrado por los jóvenes durante las jornadas.
“Esta jornada resultó ser muy positiva porque el clima acompañó y los deportistas participaron en dos turnos. Por la mañana y por la tarde, la competencia se centró en las pruebas de velocidad”, explicó.
El desarrollo de las pruebas permitió observar el esfuerzo que demanda el canotaje, una disciplina en la que el rendimiento depende no solamente de la fuerza, sino también de la coordinación, la técnica, la concentración y la capacidad de sostener el ritmo durante cada recorrido.
El desafío de competir y entrenar a la distancia
Detrás de cada participante existe además un proceso de preparación que muchas veces se desarrolla en condiciones diferentes a las de otras provincias. Las grandes distancias de Santa Cruz, los tiempos de traslado y los costos que implica movilizar delegaciones condicionan las posibilidades de realizar concentraciones y participar con mayor frecuencia en competencias.
Desde su experiencia de años de trabajo en el desarrollo de distintas disciplinas deportivas, Gerván puso el foco precisamente en ese aspecto al analizar el presente del canotaje santacruceño.
“En nuestros deportistas santacruceños hay un muy buen potencial. Lo que creo que falta es un mayor caudal de competencias y entrenamientos porque, sin duda, el tema de las distancias y las horas de viaje son para nosotros factores que nos perjudican”, sostuvo.
El coordinador explicó que esas dificultades se hacen especialmente visibles cuando los representantes santacruceños deben enfrentarse en una instancia nacional con delegaciones que cuentan con mayores posibilidades de competencia durante el año. “A nivel económico resulta muy difícil realizar concentraciones y competencias cuando los deportistas deben representar a Santa Cruz en una instancia nacional y esto se refleja cuando nos toca competir con delegaciones de otras provincias porque ellos tienen un roce permanente, es decir, competencias todos los fines de semana”, señaló.
Sin embargo, en ese escenario aparece otro componente que resulta fundamental: el trabajo que se sostiene en cada localidad. Allí, entrenadores y profesores acompañan cotidianamente a los jóvenes y los preparan para afrontar cada desafío, una tarea que Gervan valoró especialmente.
“Esta realidad se contrarresta por la pasión y la garra que le imprimen en cada competencia, porque están impulsados por un plantel de profesores en cada localidad que los preparan y alientan para cumplir con los objetivos. Sin duda, es preciso decir que son muy profesionales y poseen una gran calidad humana”, destacó.

Cuatro nombres para representar a Santa Cruz
La instancia provincial también permitió definir a los cuatro deportistas que representarán a Santa Cruz en canotaje durante los Juegos Nacionales Evita.
En la rama femenina, Clara Rodríguez obtuvo el primer puesto y Milagros Herrera se ubicó segunda. Ambas representantes de Comandante Luis Piedra Buena lograron la clasificación a Mar del Plata y estarán acompañadas por su entrenadora, Daiana Roselli.
En la rama masculina, el primer puesto correspondió a Bruno Osorio, de Puerto Santa Cruz, mientras que Ezequiel Ayala obtuvo el segundo lugar. Ambos viajarán junto a su entrenador, Cristian Ramírez.
Así, los cuatro jóvenes iniciarán ahora una nueva etapa de preparación con vistas a la competencia nacional, llevando consigo no solamente el resultado obtenido en Río Turbio, sino también la experiencia acumulada durante estas jornadas.
Una participación atravesada por las distancias y las edades
La presencia de distintas localidades en estas instancias provinciales también está vinculada a las posibilidades concretas de traslado y organización de cada delegación. Al ser consultado por la ausencia de otros representantes que desarrollan esta actividad, Gervan explicó que desde la Secretaría de Estado de Deportes y Recreación se cursan las invitaciones correspondientes a las localidades.
“Tal vez otras localidades, por cuestiones logísticas y de organización, no pudieron participar”, explicó, y señaló además otro factor que incidió en la convocatoria: la modificación de las edades establecidas para la competencia nacional.
Según detalló, a nivel nacional se determinó que la categoría pasara a ser Sub-14, cuando anteriormente el límite de participación era Sub-16. Para el coordinador, este cambio también puede influir en la decisión de los jóvenes de presentarse en una competencia de estas características, ya que “a los 14 años todavía están aprendiendo y por ahí aún no se animan a competir”.

El compañerismo como parte de la jornada
Más allá de los tiempos y de los resultados, hubo otro aspecto que quedó reflejado en el agua y en cada momento compartido entre los participantes: el compañerismo.
Gervan destacó especialmente la camaradería entre los jóvenes, que se alentaron y acompañaron durante las pruebas, entendiendo que el desafío no terminaba en llegar primero o completar un recorrido en determinado tiempo.
En una disciplina que demanda esfuerzo físico, concentración y constancia, ese acompañamiento también forma parte del aprendizaje. Y en el Dique San José, cada participante pudo sumar una experiencia que va más allá de la clasificación.
Entre remos, recorridos y entrenamiento, cuatro jóvenes consiguieron su lugar para representar a Santa Cruz en Mar del Plata. Detrás de ellos queda el trabajo de sus entrenadores, el acompañamiento de sus familias y el esfuerzo de cada localidad que sostiene la práctica deportiva. Y delante, un nuevo desafío: llevar todo lo aprendido en estas aguas a una competencia nacional.
Fuente: Secretaría de Comunicación Pública y Medios/Subsecretaría de Producción y Contenidos.