El Calafate se consagró en el futsal femenino y representará a Santa Cruz en los Juegos Evita
En el marco de los Juegos Santacruceños - Santa Cruz Puede, las deportistas de la Villa Turística se quedaron con la instancia provincial y clasificaron a la etapa nacional, que se disputará en Mar del Plata. El certamen también permitió poner en valor el crecimiento del fútbol femenino y el proceso de formación que se sostiene en toda la provincia.
El futsal femenino Sub-14 definió a su representante santacruceña para los Juegos Nacionales Evita. Luego de los partidos finales disputados durante la jornada, el selectivo de El Calafate se consagró ganador y obtuvo el pasaje a Mar del Plata, donde tendrá la responsabilidad de llevar los colores de Santa Cruz al escenario nacional.
La definición reunió a jóvenes deportistas de distintas localidades, que afrontaron cada encuentro con compromiso, esfuerzo y entusiasmo, en una competencia que además permitió observar el crecimiento que viene teniendo el fútbol femenino en la provincia.
En este marco, la Subsecretaría de Producción y Contenidos dialogó con Matías Alvarado, coordinador de los encuentros por parte de la Secretaría de Estado de Deportes y Recreación, quien destacó la importancia de formar parte de esta instancia provincial y valoró especialmente el nivel mostrado por las jugadoras.

Alvarado, quien trabaja desde 2009 vinculado al fútbol femenino, señaló que se encuentra “contento por ser parte de esta instancia provincial”, al considerar que el objetivo es definir al equipo que representará a Santa Cruz en los Juegos Nacionales Evita. En ese sentido, destacó que la definición provincial adquiere un atractivo especial por el nivel de juego que pudo observarse durante la competencia.
Su experiencia dentro de la disciplina también le permitió poner el foco en el crecimiento que tuvo el fútbol femenino durante los últimos años. “Creo que hay un cambio cultural muy importante que se está dando”, sostuvo, y destacó especialmente el acompañamiento de padres y familias, que permiten que las niñas puedan acercarse al fútbol desde edades cada vez más tempranas.
Ese acompañamiento, explicó, también se refleja dentro de la cancha, donde actualmente puede observarse una dinámica “mucho más técnica” e intensa que en años anteriores. Para el coordinador, esta evolución es consecuencia de un trabajo sostenido en materia técnica y de entrenamiento, pero también de un mayor arraigo del fútbol femenino en las distintas localidades santacruceñas.
En este sentido, consideró que resulta fundamental “fortalecer este deporte como tantos otros que se realizan en Santa Cruz”, porque el crecimiento de las competencias permite que cada vez más jóvenes puedan desarrollarse y proyectarse dentro de la disciplina.
Un proceso que trasciende una competencia
La instancia provincial no constituye un hecho aislado, sino parte de un proceso de formación que continúa en otras competencias regionales y nacionales. En ese sentido, Alvarado vinculó el desarrollo de estas jugadoras con los distintos procesos que llevan adelante los seleccionados provinciales.
A comienzos de la semana anterior, por ejemplo, se concentró la preselección de fútbol femenino que se prepara para representar a Santa Cruz en los Juegos Binacionales de la Araucanía. Varias de esas deportistas vienen transitando además procesos vinculados a los Juegos Epade desde hace tres o cuatro años.
“Estas deportistas forman parte de un proceso”, explicó Alvarado, al señalar que se trata de jugadoras que vienen entrenándose y trabajando durante varios años. Para el coordinador, la posibilidad de que cada localidad desarrolle el fútbol femenino constituye un cambio de paradigma que permite ampliar la base de deportistas y, al mismo tiempo, facilita el seguimiento por parte de los cuerpos técnicos.
“Creo que hay un cambio de paradigma que posibilitó que cada localidad pueda desarrollarse en el fútbol femenino”, afirmó, y consideró que esto permite que Santa Cruz pueda contar con representantes en instancias nacionales e internacionales, a la vez que los seleccionadores pueden observar una mayor cantidad de jugadoras para conformar los equipos provinciales.
La competencia Sub-14 también plantea, en este sentido, un desafío hacia adelante. Se trata de deportistas muy jóvenes que necesitan continuidad y acompañamiento para que, una vez que regresen a sus localidades, puedan seguir desarrollándose y fortaleciendo sus capacidades.
Alvarado consideró que las actuaciones observadas durante el torneo dejan “una vara muy alta” para la Secretaría de Estado de Deportes y Recreación, ya que cada instancia competitiva debe ser entendida también como parte de un proceso de formación integral.
Por eso, remarcó la importancia de brindarles a las jóvenes “un seguimiento y las herramientas necesarias” para que puedan continuar su desarrollo deportivo en sus localidades y que ese trabajo pueda verse reflejado, con el paso del tiempo, en competencias nacionales e internacionales.
El deporte como inversión social
El crecimiento deportivo requiere, además, una estructura que permita sostener los procesos de entrenamiento y competencia. Alvarado destacó en ese sentido el acompañamiento del Gobierno de Santa Cruz y la decisión de las autoridades de la cartera deportiva provincial de continuar impulsando el deporte en un contexto social y económico complejo.
Las concentraciones, los traslados y la logística necesaria para participar de competencias como los Juegos Epade o los Juegos de la Araucanía representan un esfuerzo importante para deportistas y familias. Sin embargo, el coordinador planteó que esos recursos deben ser entendidos como una inversión social.
“Cuando hablamos de deporte y de la práctica de estas disciplinas, ese gasto se transforma en una inversión social”, afirmó, al destacar el esfuerzo que realizan las jóvenes que participan de las concentraciones, muchas veces recorriendo largas distancias para poder entrenar junto a sus compañeras.
En ese sentido, señaló que existen deportistas que realizan hasta treinta horas de viaje entre ida y vuelta para participar de estas instancias, por lo que “nosotros tenemos que brindarles todas las condiciones necesarias para que desarrollen el deporte que las apasiona”.
El acompañamiento también alcanza aspectos que exceden la práctica deportiva. Los controles de salud, la alimentación y el cuidado del cuerpo forman parte de un proceso en el que se busca transmitir a las jóvenes que alcanzar un determinado nivel competitivo requiere responsabilidad, constancia y sacrificio.
“Un deportista para llegar a determinado nivel debe cumplir con ciertos parámetros que dependen pura y exclusivamente de ellas”, explicó Alvarado, al remarcar que el cuidado del cuerpo constituye una parte central de la preparación.
Porque detrás de los minutos que cada jugadora disputa en una cancha existe un trabajo cotidiano que muchas veces no queda a la vista: entrenamientos, viajes, alimentación, descanso y el compromiso personal necesario para sostener una carrera deportiva.

Una estructura que también juega
Alvarado también puso el foco en quienes hacen posible que cada encuentro pueda desarrollarse con normalidad. Desde el personal encargado de preparar desayunos, meriendas y cenas, hasta quienes acondicionan las habitaciones, coordinan los traslados, cumplen tareas administrativas o acompañan cada actividad desde el área de prensa, existe una estructura que trabaja detrás de cada competencia.
“Este es el detrás de escena que muchas veces no se ve”, señaló el coordinador, al destacar el trabajo cotidiano de quienes sostienen la organización y la logística de los eventos deportivos.
En esa tarea incluyó a quienes garantizan que “los colectivos lleguen a horario, que los espacios de alojamiento estén en condiciones, que los deportistas reciban sus comidas y que toda la organización pueda desarrollarse de acuerdo con el cronograma previsto”.
También destacó especialmente el trabajo del personal administrativo y del equipo de prensa, al considerar que “detrás de cada evento deportivo hay mucha gente que trabaja en silencio, pero que siempre está en constante movimiento”.
El camino hacia Mar del Plata
La clasificación de El Calafate representa así el resultado visible de una jornada de competencia, pero también se inscribe en un proceso más amplio de crecimiento del fútbol femenino santacruceño. Para las jóvenes calafateñas, el próximo desafío estará en Mar del Plata, donde Santa Cruz volverá a tener representación en los Juegos Nacionales Evita.
El camino hacia esa instancia comienza con la alegría de una clasificación, pero también con la continuidad de un proceso que busca que cada vez más niñas y jóvenes puedan encontrar en el deporte un espacio de formación, encuentro, esfuerzo y crecimiento.
Del cuadrangular provincial también formaron parte las representantes de Caleta Olivia, Pico Truncado y Río Turbio, quienes defendieron a sus respectivas localidades a lo largo de cada jornada de competencia, dejando en cada partido el compromiso y la decisión necesarios para afrontar una instancia que significó, para todas, una experiencia de aprendizaje y crecimiento deportivo.
El resultado final tuvo a El Calafate como ganador, pero el proceso fue compartido por todas las jóvenes que llegaron desde distintos puntos de Santa Cruz para ser protagonistas de esta instancia de los Juegos Santacruceños – Santa Cruz Puede.
Fuente: Secretaría de Comunicación Pública y Medios/Subsecretaría de Producción y Contenidos.