Del gimnasio Verón al CePARD: la historia de una kinesióloga que eligió acompañar al deporte
Sofía Anaquín nació en Río Gallegos y desde pequeña encontró en el deporte un espacio de encuentro, aprendizaje y amistad. Hoy, como kinesióloga e integrante del equipo del Observatorio de la Secretaría de Estado de Deportes, acompaña a niños y jóvenes, trabaja en prevención y rehabilitación y forma parte de un proceso que busca construir información propia para fortalecer las políticas deportivas de Santa Cruz.
Hay historias que comienzan mucho antes de una profesión. La de Sofía Anaquín empezó cuando tenía ocho años y un amigo la invitó a jugar handball en el gimnasio Verón. No sabía demasiado sobre ese deporte, pero la curiosidad pudo más. Fue, probó y algo cambió.
Aquel primer acercamiento terminó abriendo un camino que la llevó también a la natación, a las competencias, a nuevas amistades y, con el tiempo, a elegir una profesión estrechamente vinculada con aquello que había formado parte de su infancia.

Hoy, desde la Secretaría de Estado de Deportes, la kinesióloga integra el equipo que trabaja en el CePARD y forma parte del Observatorio, desde donde participa en una tarea que combina atención, prevención, seguimiento y análisis de datos.
Una profesión que nació de una experiencia
Sofía Anaquín es santacruceña. Estudió Kinesiología en la Universidad Nacional de Córdoba y, durante la pandemia, decidió regresar a Santa Cruz. Allí comenzó una nueva etapa profesional junto a su hermano, quien también se dedica a la misma profesión.
Pero antes de los títulos y de la práctica profesional estuvo aquella niña que simplemente aceptó una invitación.
“Cuando tenía ocho años, un amigo me invitó a jugar handball en el gimnasio Verón y, sin saber qué era, por curiosidad lo acompañé y me gustó. El profesor me motivó a seguir y, de esa manera, comencé a incursionar en todo el mundo deportivo”, recuerda.
Después llegó la natación y las competencias. “Porque en el camino te vas haciendo de amigos que te marcan el camino y actividad deportiva que había o competencia, allá íbamos”, cuenta.
Y resume aquella experiencia con una certeza que hoy parece atravesar también su trabajo: “Con el tiempo, todo el trayecto realizado, de alguna manera, tiene sus frutos, porque el entorno es muy importante”.
El CePARD: prevenir, acompañar y construir hábitos
En el Centro de Alto Rendimiento Deportivo (CePARD), el trabajo abarca a deportistas de entre 7 y 21 años que en algún momento representaron a Santa Cruz en competencias nacionales o internacionales, además de contemplar al deporte comunitario.
El equipo interdisciplinario incluye el área de kinesiología, la sala de pesas destinada a la preparación física y el acompañamiento nutricional. Según explicó Anaquín, entre kinesiología, nutrición y preparación física concurren aproximadamente entre 90 y 100 chicos, mientras que la sala de pesas puede reunir alrededor de 26 jóvenes por turno.
El objetivo no está puesto únicamente en atender una lesión cuando aparece, sino también en generar hábitos y herramientas de prevención.
“Los controles y las herramientas están y pueden ser utilizadas cuando necesiten”, explicó, al tiempo que remarcó la importancia de incorporar estos seguimientos como parte de los hábitos de cuidado de la salud física.
En ese trabajo, la información ocupa un lugar central. A cada paciente que ingresa se le realiza una ficha que permite conocer las lesiones más frecuentes, la cantidad de deportistas atendidos y aspectos vinculados con el descanso, la nutrición y el entrenamiento de fuerza.
“Me despierta mucha curiosidad y me gusta recolectar datos durante mi práctica diaria”, contó.

Datos para conocer la realidad de Santa Cruz
La tarea del Observatorio busca transformar esos registros en información que permita comprender mejor la realidad deportiva provincial.
“Resulta clave a la hora de la toma de decisiones, porque de alguna manera te orientan y te marcan datos que te dicen cuál es la situación hoy y, a partir de ahí, llevar adelante líneas de acción o propuestas reales y concretas frente a las necesidades de la población, en este caso, de la provincia de Santa Cruz”, explicó Anaquín.
Y agregó que el objetivo del equipo es contar con “valores propios de referencia”.
En ese proceso, la profesional destacó especialmente el trabajo del licenciado en Educación Física José Hualquil y definió el presente como “un hito por lo que se está construyendo en la Secretaría de Estado de Deportes”.
“Estoy muy agradecida de formar parte de este proceso, porque en el ambiente se respira su convicción y las ganas de avanzar con nuevos proyectos y propuestas que se mantengan en el tiempo”, expresó.
De los datos a la acción: combatir el sedentarismo
La preocupación por el sedentarismo aparece como uno de los desafíos que atraviesan su trabajo. Las observaciones realizadas en establecimientos educativos muestran una pérdida de motivación para la actividad física en parte de los adolescentes, especialmente durante el paso de la primaria al secundario.
Frente a esa realidad, Anaquín sostiene que es necesario generar experiencias diferentes y acercar a los jóvenes a los espacios deportivos.
En esa línea, valoró el programa “Juegos en Comunidad”, que se desarrolla en escuelas de Río Gallegos y en distintos espacios del interior provincial.
“Estas acciones resultan ser esenciales porque estos espacios permiten que los estudiantes vivan diferentes experiencias, quizás a nivel competitivo o deportivo, porque se generan grupos y alianzas que los motivan a conocer otros equipos, más gente y profesores”, sostuvo.
También destacó el valor de los juegos de Interbandos que se realizan en establecimientos educativos porque, según explicó, “invitan a los estudiantes a sumarse al movimiento y al ejercicio físico, con el hecho de realizar una disciplina o bien participar en una competencia o tan solo participar jugando y compartiendo”.
Una estructura que acompaña al deportista
Para Anaquín, el desarrollo deportivo requiere también de una estructura que acompañe a quienes llegan desde distintas localidades.
En ese sentido, destacó el trabajo que realiza el Gobierno de Santa Cruz, a través de la Secretaría de Estado de Deportes y Recreación, para sostener competencias, organizar calendarios y garantizar condiciones para la participación.
“Es muy arduo el trabajo de coordinar las competencias, establecer los lugares de competencia y llevar adelante un calendario porque, además, se les brinda alojamiento a los chicos que son del interior, al igual que la hidratación y la alimentación, que sin duda implica un esfuerzo no solamente físico y mental, en el aspecto de lo organizacional y monetario también”, señaló.
Y mientras los calendarios deportivos avanzan, el CePARD se convierte en uno de los lugares donde confluyen deportistas de diferentes disciplinas y edades.
“Desde el mes de agosto tendremos mucha actividad deportiva cada fin de semana y todo este proceso resulta muy lindo vivirlo”, expresó con emoción.

Cuando los nombres propios también cuentan una historia
Por el CePARD han pasado atletas que luego alcanzaron escenarios nacionales e internacionales. Anaquín recordó entre ellos a los atletas: Jeremías James, Santiago Guidetti y Joaquina Nieto, integrante de la selección nacional de judo.
“Estos jóvenes deportistas representan con orgullo a la provincia de Santa Cruz y al país en competencias de carácter nacional e internacional”, destacó.
Pero el vínculo no termina cuando el deportista deja de asistir regularmente al espacio.
“Se comunican con nosotros cuando requieren de asesoramiento porque le hemos realizado un seguimiento de su trayectoria deportiva de manera integral”, explicó.
Ese acompañamiento también construye vínculos. “El equipo ha generado con ellos un lazo muy fuerte y se contactan con nosotros si necesitan algo y, de igual manera, nos embarga la emoción cuando alcanzan sus metas y también sus logros porque, a pesar de la distancia, el cariño y la admiración permanecen”.
Volver al comienzo
Quizás por eso, cuando habla de la importancia de que niños, adolescentes y adultos mayores encuentren una actividad física que los motive, Anaquín no habla solamente desde los conocimientos adquiridos en una universidad.
También habla desde aquella niña de ocho años que un día aceptó acompañar a un amigo al gimnasio Verón.
Su consejo es sencillo: acercarse al polideportivo, al gimnasio municipal, al CePARD o a un club; probar una disciplina y, si después de un tiempo no resulta atractiva, buscar otra.
Porque el objetivo no es encontrar necesariamente un deporte perfecto desde el primer intento. Es encontrar una actividad que genere ganas de volver.
Y quizá allí esté una de las claves de esta historia: una niña que un día se animó a probar handball encontró, muchos años después, una profesión desde la cual intenta que otros niños también encuentren su propio camino hacia el movimiento, el deporte y la vida saludable.
Fuente: Secretaría de Comunicación Pública y Medios/Subsecretaría de Gerencia de Producción y Contenidos.