Las postales que dejaron los XXXIII Juegos Binacionales de la Araucanía
Santa Cruz cerró su participación en la Región de Los Ríos, Chile, con 18 medallas y numerosas experiencias que trascendieron los resultados. Entre consagraciones, nuevos desafíos, despedidas y primeras participaciones, la delegación provincial volvió a ser protagonista de una de las competencias más importantes del deporte patagónico juvenil.
Los XXXIII Juegos Binacionales de la Araucanía llegaron a su fin en la Región de Los Ríos, Chile, dejando mucho más que estadísticas y posiciones en las tablas generales. Para los 150 deportistas juveniles que representaron a Santa Cruz, del 26 al 31 de octubre, la experiencia significó días de competencia, aprendizajes, emociones y desafíos compartidos, en un encuentro que reúne a las provincias patagónicas argentinas y las regiones del sur chileno.
La delegación santacruceña, coordinada por la Secretaría de Estado de Deporte y Recreación y encabezada en Chile por el subsecretario Gonzalo Mansilla, formó parte de esta XXXIII edición, que congregó a aproximadamente 2.500 atletas en distintas sedes y disciplinas deportivas.
En la ceremonia inaugural, realizada sobre el río Calle-Calle, el velocista riogalleguense Santiago Guidetti tuvo el honor de tomar el juramento deportivo en representación de Santa Cruz, en un momento significativo para toda la delegación.

Los resultados y el esfuerzo detrás de cada medalla
En el plano estrictamente deportivo, Santa Cruz obtuvo 18 preseas: 8 medallas de oro, 2 de plata y 8 de bronce, con actuaciones destacadas en natación, atletismo y judo.
La natación fue la disciplina que encabezó la cosecha provincial, con 10 medallas. Una de las grandes protagonistas fue la riogalleguense Lourdes Sayen Bicocca, quien consiguió tres oros individuales en 400 metros libres, 800 metros libres y 200 metros mariposa. Además, sumó una medalla de plata en 400 metros combinados y dos bronces, en 100 metros mariposa y en la posta 4x100 metros libres, junto a Zoe Acuña, Luciana Moreno y Pía Albornoz.
También se destacaron Joaquín Zuleta, con oro en 1500 metros libres y bronce en 400 metros libres; Lautaro Tedesco, con plata en 200 metros pecho, y Zoe Acuña, con bronce en 200 metros libres. En la clasificación por equipos, las mujeres finalizaron quintas y los varones sextos.
El atletismo aportó cinco preseas, con nombres que volvieron a dejar su huella en la competencia. Jeremías James Peronja se consagró tricampeón consecutivo en salto en alto, superando los 1,92 metros, mientras que Santiago Guidetti alcanzó un doblete dorado al imponerse en los 100 y 200 metros llanos, con registros de 10,85 y 21,70 segundos, respectivamente. Nahuel Bazán, de Puerto Deseado, e Isabela Prates, de Puerto San Julián, completaron la cosecha con medallas de bronce en sus respectivas pruebas.
Por su parte, el judo tuvo una destacada actuación del equipo femenino, que ubicó a Santa Cruz en el cuarto puesto de la clasificación general. Desiree Polacco obtuvo el oro en la categoría hasta 78 kilos, Melody González consiguió el bronce en hasta 63 kilos y, junto a Ana Paula de Lima y Thiara Barceló, el equipo alcanzó otra medalla de bronce en la competencia por equipos. Priscila Pazos también tuvo una buena participación, finalizando quinta en hasta 57 kilos.

Competir, aprender y representar a Santa Cruz
Más allá del medallero, las distintas disciplinas atravesaron jornadas de exigencia y competencia, en las que cada equipo buscó alcanzar su mejor rendimiento.
En vóleibol masculino, Santa Cruz finalizó en el sexto puesto, luego de una campaña con importantes victorias frente a Tierra del Fuego, Los Lagos, Los Ríos, Aysén y Magallanes. En la rama femenina, el seleccionado consiguió victorias ante Ñuble y Los Lagos y disputó el cuadrangular de reclasificación del quinto al octavo lugar.
El básquet femenino también cerró su participación en la sexta posición, con triunfos importantes frente a Aysén y el seleccionado anfitrión de Los Ríos. Allí sobresalió Lucila Juárez, distinguida en dos oportunidades con el reconocimiento MVP. El equipo masculino, por su parte, concluyó noveno, con cuatro victorias y dos derrotas.
En fútbol, los representativos masculino y femenino finalizaron en el décimo puesto de sus respectivas clasificaciones, mientras que el ciclismo completó las exigentes pruebas de ruta en Río Bueno, con un décimo lugar para las mujeres y un decimotercer puesto para los varones.
El tenis de mesa, incorporado como disciplina invitada en esta edición, también tuvo su espacio en Futrono. La representación santacruceña masculina consiguió avanzar hasta los cuartos de final del cuadro individual, sumando una experiencia importante dentro de una competencia que permitió ampliar la participación deportiva provincial.
Las experiencias que no entran en un medallero
Pero los Juegos de la Araucanía también se construyen con historias que no siempre aparecen en las estadísticas. En este contexto donde el deporte convoca a participar de una competencia binacional, están quienes transitaron una de sus últimas experiencias dentro de esta etapa del deporte juvenil, con la emoción de mirar hacia atrás y reconocer todo lo recorrido. Están quienes llegaron por primera vez, descubrieron la dimensión de una competencia y vivieron la experiencia de representar a su provincia lejos de casa.
También están aquellos deportistas que, aunque no consiguieron subir al podio, dejaron todo en cada presentación. Porque competir implica asumir desafíos, aprender de las dificultades, aceptar los resultados y encontrar nuevas motivaciones para seguir creciendo.
Detrás de cada actuación hay meses de preparación, concentraciones, entrenamientos, viajes, esfuerzos personales y familiares. Y detrás de cada equipo hay entrenadores, profesores y cuerpos técnicos que acompañan, orientan y sostienen los procesos deportivos, muchas veces lejos de las miradas del público.
La Araucanía es, precisamente, una instancia donde se ponen a prueba no solamente las capacidades deportivas, sino también el compromiso, la convivencia, el compañerismo y la posibilidad de compartir experiencias con jóvenes de otras provincias y regiones.

Una experiencia que continúa más allá de Valdivia
La participación santacruceña en esta nueva edición deja resultados para analizar, actuaciones para destacar y aspectos sobre los cuales continuar trabajando. El deporte de competencia exige evaluación, planificación y continuidad. Cada edición representa una oportunidad para reconocer lo conseguido y, fundamentalmente, para identificar aquello que todavía se puede mejorar.
En ese camino, el Gobierno de Santa Cruz, a través de la Secretaría de Estado de Deporte y Recreación, acompaña el desarrollo deportivo provincial, sosteniendo espacios de preparación, participación y competencia para que los jóvenes puedan representar a Santa Cruz en escenarios regionales y nacionales.
Las medallas tienen su lugar y celebran el esfuerzo de quienes consiguieron alcanzarlas. Pero también hay victorias que no se cuentan en el podio: la primera experiencia, el último torneo de una etapa, el aprendizaje después de una derrota y la satisfacción de haber representado a la provincia.
Porque los Juegos de la Araucanía terminan, las delegaciones regresan a sus hogares y las clasificaciones quedan registradas. Sin embargo, para cada deportista, entrenador y familia, muchas de las postales vividas en estos días seguirán acompañando el camino que todavía queda por recorrer.
Fuente: Secretaría de Comunicación Pública y Medios / Subsecretaría de Producción y Contenidos.