Los pilotos de la Dirección Provincial de Aeronáutica (DPA), dependiente del Ministerio de la Secretaría General de la Gobernación (MSGG), iniciaron hoy una capacitación de carácter obligatorio. Esta formación es una exigencia de la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) para garantizar la seguridad en los servicios de traslado sanitario, humanitario e institucional.
Como ente regulador de la actividad en nuestro país, la ANAC establece marcos normativos fundamentales para el desarrollo de la actividad de vuelo. En este sentido, la instrucción aborda la aplicación de las normas RAAC 91 y RAAC 135. La primera se vincula a las reglas de vuelo y operación general, determinando aspectos como la regulación del tránsito aéreo, los requisitos de combustible, el equipamiento mínimo y los procedimientos de los pilotos, ya sea en modalidad visual o instrumental. La segunda normativa regula los requerimientos para el transporte de pasajeros y carga en aeronaves de menor tamaño —generalmente de entre 19 y 30 asientos—, según la configuración de la unidad.
Este último punto es esencial dentro del entrenamiento, ya que establece estándares de mantenimiento, preparación de la tripulación y seguridad operativa que son superiores a los de la aviación general. Para la DPA, esto resulta vital: los vuelos sanitarios y humanitarios de la provincia deben cumplir con estas prerrogativas de "transporte público" para garantizar la máxima protección de pacientes y pasajeros.
Desde hoy y hasta el 6 de febrero de este año, el curso anual obligatorio profundizará en diversos ejes. Entre ellos, se destacan los procedimientos y operaciones de Transporte de Mercaderías Peligrosas y el Espacio Aéreo Designado PBN (Performance-Based Navigation o Navegación Basada en el Desempeño). Este concepto moderno redefine la manera en que las aeronaves navegan; en lugar de depender exclusivamente de radioayudas físicas en tierra, como antenas, el sistema PBN permite utilizar una combinación de satélites (GPS) y tecnología avanzada a bordo para seguir rutas más precisas y directas.
Los asistentes también recibirán herramientas para el manejo de Interferencia Ilícita e Interceptación. En el ámbito aeronáutico, esto refiere a actos o tentativas destinadas a comprometer la seguridad de la aviación civil. No se trata de errores técnicos, sino de acciones deliberadas que ponen en riesgo la vida de las personas y la integridad de las máquinas, tales como el apoderamiento ilícito de aviones, sabotaje, colocación de artefactos peligrosos, ingreso no autorizado a bordo o la comunicación de información falsa que busque interrumpir el desarrollo de un vuelo.
Además, se abordarán elementos de Reducción de Separación Vertical (RVSM o Reduced Vertical Separation Minimum), un concepto que permite reducir el espacio vertical obligatorio entre aviones que vuelan a grandes altitudes. Esta tecnología posibilita, entre otras ventajas, que una mayor cantidad de aeronaves ocupen el mismo espacio aéreo de forma segura.
Finalmente, junto a la preparación en Factores Humanos, se impartirán conocimientos en Espacio Designado RNAV 5 (Navegación de Área). Este es un estándar que permite volar en cualquier trayectoria deseada sin necesidad de sobrevolar estaciones de radio terrestres; el número cinco indica que el sistema de navegación debe ser capaz de determinar su posición con un margen de error máximo de 5 millas náuticas. Esta capacidad técnica facilita el diseño de rutas más directas y eficientes entre aeropuertos.
De esta manera, la gestión de Claudio Vidal pone el foco en cumplir con las reglamentaciones y exigencias de la ANAC, garantizando que la flota aérea provincial esté siempre en condiciones óptimas para atender las urgencias y necesidades sanitarias de los santacruceños.