Esta unidad tecnológica demandó una inversión integral, destinada no sólo al equipamiento, sino también a su adecuación técnica y la formación del personal.
La puesta en marcha de un nuevo autoclave de vapor con tecnología de avanzada garantiza la seguridad sanitaria de los insumos quirúrgicos y textiles, para los centros de salud de la capital santacruceña. Mediante una inversión superior a los 100 millones de pesos, el aparato se suma al esquema de trabajo del servicio para aliviar la alta demanda, que recae sobre el área de Limpieza y Acondicionamiento de Materiales Médicos.
Gastón Flores, director ejecutivo del Hospital Regional Río Gallegos, destacó que la llegada de esta maquinaria de vapor de 500 litros representa una respuesta concreta a las necesidades logísticas del hospital. "Hicimos todas las tratativas para tener este nuevo equipo y brindarles tranquilidad a quienes trabajan en el servicio, asegurando que todo el instrumental esté esterilizado en tiempo y forma", señaló, subrayando que la capacidad operativa ahora se ve fortalecida al contar con dos unidades de gran porte funcionando en simultáneo.
Puesta en funcionamiento
El impacto de esta incorporación de avanzada se traduce directamente en una optimización de los flujos de trabajo internos. Al respecto, Pablo Yáñez, jefe del Servicio de Esterilización, explicó que el área funciona como un corazón logístico que abastece no sólo al hospital, sino también a nueve consultorios del anexo, puestos sanitarios e incluso instituciones externas. "Veníamos trabajando con un sólo equipo desde hace bastantes años; el personal cumple funciones de 8:00 a 20:00, además de guardias pasivas y fines de semana, por lo que este refuerzo es vital", detalló el especialista.
La dinámica diaria del servicio implica el procesamiento de material instrumental y textil, tareas que hasta ahora debían secuenciarse de manera estricta para evitar cruces de procesos. Sáez puntualizó que la nueva maquinaria "dinamiza muchísimo el trabajo", al permitir que se procesen insumos textiles en una unidad mientras se esteriliza instrumental en la otra, reduciendo drásticamente los plazos de entrega que anteriormente promediaban las dos horas por ciclo.
Finalmente, Flores reafirmó la consolidación de este servicio como un esquema de prioridades centrado en el equipamiento progresivo de la salud pública. La interacción entre los requerimientos de los profesionales de planta, y la respuesta administrativa, permite que las 24 personas que integran el equipo de esterilización cuenten hoy con las herramientas necesarias para sostener la producción de gasas y el mantenimiento del material de quirófano y elementos críticos, para el funcionamiento de todo el sistema sanitario provincial.
Fuente: Secretaría de Estado de Comunicación Pública y Medios / Subsecretaría de Producción y Contenidos.