Creada en 1990, la Unidad de Rehabilitación del Niño con Discapacidad (URENID) festejó este 29 de agosto un aniversario más, con el acompañamiento las familias, los directivos del Hospital Regional Río Gallegos, la Asociación Cooperadora “Dr. Benigno Carro” y la Fundación San Juan Bosco.
Paula Retamar -jefa del servicio URENID- destacó “la trayectoria en los años y la transformación del equipo profesional”. En tal sentido, dio cuenta que “fue cambiando la mirada”, ya que URENID nace con la premisa de atender a pacientes con déficit neurológico “pero viendo la creciente población que hay de trastornos y diagnósticos de la infancia, fuimos cambiando la atención y hoy atendemos diferentes tipos de diagnósticos, como trastornos del desarrollo”.
“Es magnífico continuar dando nuestra labor como profesionales y poder crecer como equipo”, sostuvo Retamar, haciendo mención a la rehabilitación de discapacidad que brindan a niños y niñas desde sus primeros meses a los 14 años de edad.
Al mismo tiempo, la profesional destacó “la interacción que tenemos con otros servicios”. “Nuestra labor hospitalaria con otros servicios como neo, maternidad, la atención de estimulación temprana, muchas veces con nutrición o con odontología”, agregó.
Durante el encuentro para conmemorar este nuevo aniversario, los profesionales hicieron una línea del tiempo desde el inicio hasta la actualidad, para relatar cuáles fueron las acciones más significativas, como la creación de un manual de estimulación temprana elaborado por los profesionales de servicio, que brinda pautas para estimular el desarrollo motor del niño. Así como también, Retamar destacó las instancias de formación y capacitaciones, y los diferentes proyectos de atención que desarrollan actualmente.
“Lo que intentamos es cambiar la mirada y ser más calificada y centrada en las necesidades de la familia y del paciente”, manifestó la jefa del servicio URENID, dejando en claro el cambio de paradigma respecto a “qué es lo que ellos requieren más que lo que necesitamos nosotros como profesionales que se logre”.
En relación a los desafíos, Retamar destacó “tres proyectos terapéuticos que se mantienen del año, aparte de las intervenciones que hacemos como servicio en el ámbito hospitalario”. Uno es Conectados, un servicio que brindan a padres y familias de niños que se encuentran en proceso de evaluación y reciben el diagnóstico. Otro es El acceso a tus derechos del CUT, que brinda información sobre beneficios y derechos que tienen cada familia, que se realiza en conjunto con la oficina del CUT. Y un tercero que es DIATEC, un programa de intervención temprana de 18 a 48 meses en aquellos niños que tienen alertas de trastorno al espectro autista.
La profesional que acompaña día a día a las familias y a niños con discapacidad, dejó una reflexión final respecto a la necesidad de entender, acompañar, comprender y apoyar desde la comunidad. “Necesitamos involucrarnos, saber que muchos niños transitan diferentes dificultades desde muy temprana edad, y no solamente de la parte médica, sino social, a veces cultural también. Vemos que encuentran más barreras que apoyos dentro del sistema, entonces necesitamos acompañar de la mejor manera, porque en muchas familias el trayecto es largo, a veces por tiempos incalculables, a veces diagnósticos que son para toda la vida. Uno no comprende hasta que nos toca, tanto a población con obra social como sin obra social, y a veces lo que planteamos son las barreras y las dificultades para acceder a un abordaje son complejos”.