El encuentro incluyó un stand de libros especializados en autismo, asesoramiento y orientación para familias, talleres de arte y yoga infantil, además de cinco estaciones sensoriales coordinadas por acompañantes terapéuticos, docentes de educación especial y estudiantes de la UNPA. La profesora Victoria Batallán estuvo a cargo de las actividades creativas que estimularon los sentidos y el vínculo familiar.
Luis Ortega, coordinador del proyecto, subrayó el valor de abrir espacios culturales a la diversidad: “La idea es, ante la convocatoria de esta nueva apertura del complejo, porque nosotros como papás entendemos que el cambio es cultural. Toda la discapacidad necesita un espacio de cultura inclusiva, y este proyecto nos permitió llegar y poder trabajar”.
Sobre la dinámica de la jornada, Ortega explicó: “El proyecto Volvimos a Jugar son cinco estaciones sensoriales donde cada estación tiene su dinámica y se trabajan los sentidos a través de diferentes juegos. Cada estación tiene un acompañante terapéutico, un profe, y ahora se sumaron estudiantes de la UNPA, lo cual es muy importante para nosotros”.
Finalmente, destacó el rol de la Red de Apoyo Neurodiverso: “Trabajamos desde la niñez hasta el autismo en la adultez. Es muy importante sensibilizar sobre cómo vive una persona con autismo en la adultez, y estos espacios nos permiten mostrarlo a la sociedad. Las familias se van con herramientas, con respuestas, y muchas veces vuelven. Eso es lo importante”.
Con esta jornada, la Biblioteca Lenzi reafirma su compromiso de ser un espacio abierto, inclusivo y participativo, donde la cultura se convierte en puente para la diversidad y la integración comunitaria.