El diputado provincial Santiago Aberastain defendió el proyecto de ley que impulsa el Gobierno de Santa Cruz para habilitar un esquema de financiamiento en dólares destinado a obras estratégicas en toda la provincia.
El legislador aseguró que el endeudamiento “no significa un riesgo patrimonial” para las cuentas provinciales y remarcó que el oficialismo viene trabajando en la construcción de consensos políticos y sociales antes del debate legislativo.
Durante una entrevista radial, el jefe del bloque Por Santa Cruz sostuvo que la iniciativa recién comenzó su recorrido parlamentario y aclaró que “no es un proyecto que se pretenda aprobar hoy”, en referencia a la sesión que se celebra este jueves en la Legislatura, sino que deberá ser analizado en comisión y eventualmente en sesiones extraordinarias.
“Aprendimos de experiencias pasadas”, dijo Aberastain
Aberastain explicó que el Gobierno provincial modificó su estrategia política tras debates recientes en la Legislatura y avanzó en una ronda de diálogo con distintos sectores antes de enviar el proyecto.
“Se habló con sindicatos, sectores políticos aliados, con la oposición y se pusieron a disposición todos los equipos del Gobierno”, señaló el diputado, quien insistió en que la propuesta excede las diferencias partidarias porque “es una cuestión necesaria para todos los santacruceños”.
En ese sentido, indicó que funcionarios de los ministerios de Economía y Gobierno participaron de reuniones en la Comisión de Presupuesto y Hacienda para explicar detalles técnicos vinculados a tasas, plazos, capacidad de repago y proyecciones presupuestarias.
Financiamiento en dólares: la defensa del oficialismo
Uno de los puntos centrales de la discusión política gira en torno al endeudamiento en moneda extranjera. Sobre ese tema, Aberastain sostuvo que Santa Cruz no está impulsando una medida excepcional, sino una herramienta que ya utilizan otras provincias argentinas.
“No estamos buscando nada que no se esté haciendo en el resto del país”, afirmó. Además, explicó que las líneas de financiamiento contempladas incluyen períodos de gracia de hasta cuatro años y plazos de repago cercanos a una década.
El legislador remarcó que la Provincia percibe más de 300 millones de dólares anuales en regalías, por lo que consideró que la deuda proyectada “tiene capacidad de repago más que garantizada”.
Según indicó, el objetivo del financiamiento es sostener obras públicas de gran magnitud y generar condiciones para transformar la economía santacruceña.
El oficialismo busca acuerdos con aliados y oposición
Consultado sobre la relación con diputados que se alejaron del bloque oficialista, Aberastain aseguró que continúan los canales de diálogo y destacó que la construcción de mayorías requiere negociación política.
“No somos un frente político que se caracteriza por la obediencia debida”, expresó el diputado, quien definió como “saludable” el debate interno y el intercambio entre oficialismo y oposición.
También sostuvo que los principales beneficiarios del proyecto serán los municipios, independientemente de su alineamiento político.
“Hoy la provincia está asistiendo a todos los municipios y esta herramienta les va a dar mucha más capacidad de gestión”, afirmó.
Puerto Deseado: muelle y ampliación de la planta de ósmosis
En el tramo final de la entrevista, Aberastain puso el foco en las obras previstas para Puerto Deseado, localidad a la que representa políticamente.
Entre los proyectos prioritarios mencionó la reparación de los sitios 3 y 4 del muelle local, una obra valuada en más de 15 millones de dólares. Según explicó, si esa inversión se financia a través del nuevo esquema de endeudamiento, los recursos del fiduciario minero podrían destinarse a otros proyectos estratégicos.
Además, destacó la ampliación de la planta de ósmosis como una obra clave para resolver el problema de abastecimiento de agua en la ciudad. “La idea es duplicar la capacidad de producción de agua y pasar de 3.000 a 6.000 metros cúbicos diarios”, detalló el legislador.
Aberastain aseguró que se trata de una inversión “fundamental” para una localidad que en épocas de alta demanda puede pasar hasta cinco días sin recibir agua.