Durante la recorrida, se destacó la incorporación del segundo equipo de pulling pesado VEN-02, que se suma al VEN-01, fortaleciendo la capacidad operativa de la compañía para llevar adelante tareas de pulling en las cinco concesiones que Venoil posee en la provincia. Con ambos equipos en funcionamiento, se avanza en la recuperación de pozos y en la reversión de años de baja actividad en la cuenca.
La empresa asumió la operación de las áreas en diciembre de 2024 y, desde entonces, ejecuta un plan de inversión de 6,5 millones de dólares. Este plan contempla la renovación de la flota con 36 camionetas nuevas, mejoras en instalaciones estratégicas como la Planta Chimen Aike —que permanecía sin producción desde hace aproximadamente 15 años— y la incorporación de equipamiento clave para optimizar los niveles de producción.
El proceso de reactivación ya tuvo un impacto directo en el empleo local, con un incremento de la dotación de personal de 103 a 136 trabajadores, lo que representa un crecimiento del 32%, fortaleciendo la participación de mano de obra santacruceña en el sector energético.
Durante la visita, trabajadores del yacimiento destacaron la importancia de esta nueva etapa. “Después de muchos años de baja actividad, hoy volvemos a ver movimiento real en el yacimiento. La incorporación de nuevos equipos significa más trabajo y mayor estabilidad para quienes somos de Santa Cruz”, expresó uno de los operarios. En la misma línea, otro trabajador señaló que “la llegada del segundo equipo de pulling nos permite recuperar pozos y trabajar con mejores condiciones. Se nota que hay una decisión concreta de reactivar la cuenca y apostar a la producción”.
Desde el Ministerio de Energía y Minería indicaron que la reactivación del yacimiento Cañadón Salto y la incorporación de nuevo equipamiento forman parte de una política provincial orientada a recuperar la producción hidrocarburífera, generar empleo genuino y consolidar el desarrollo energético de Santa Cruz, en articulación con el sector privado.