Se trató específicamente de remoción de material, lo que permitió retirar sedimentos compuestos por rocas, grava, arcilla y arena que se habían desprendido sobre la ruta.
A la vez, se llevó adelante el acondicionamiento de infraestructura. Para tal fin, se efectuaron tareas que no se limitaron a la limpieza, sino que incluyeron la conformación de banquina y talud para estabilizar la zona y prevenir futuros deslizamientos.
Este tipo de acciones, forman parte de los esfuerzos de mantenimiento ante contingencias climáticas o geológicas que pueden afectar la ruta.