El inconveniente se originó a partir de la rotura de un conducto de PVC de 110 mm provocada por una empresa privada durante trabajos en la vía pública. La avería generó baja presión en distintos sectores de la ciudad a lo largo de la jornada.
Gracias a la rápida intervención del personal operativo, se logró reparar el daño en el menor tiempo posible y el sistema ya comenzó a recuperar sus niveles habituales, normalizándose progresivamente el suministro de agua potable.