La intervención se inició con una inspección visual de la estructura, considerando que el pozo no había sido intervenido durante aproximadamente 20 años. Esta instancia permitió evaluar su estado general y definir las acciones necesarias para su recuperación operativa.
Posteriormente, se realizó la limpieza mediante un sistema de presión regulada, una técnica que permite remover obstrucciones en los filtros y mejorar el ingreso de agua. Este procedimiento resulta fundamental para optimizar el rendimiento del pozo y aumentar su eficiencia dentro del sistema de captación.
Desde las áreas intervinientes destacaron que estas tareas de mantenimiento son clave para prolongar la vida útil de las instalaciones y garantizar un funcionamiento más eficiente del sistema.
Asimismo, señalaron que este tipo de intervenciones contribuye directamente a mejorar el abastecimiento de agua potable en la localidad, en el marco de las acciones que la empresa desarrolla de manera continua para fortalecer la calidad y continuidad del servicio.