Los trabajos se realizaron a raíz de los daños ocasionados por los fuertes vientos, que afectaron la zona. En este marco, se colocaron tres postes de madera para reemplazar los que se encontraban dañados y se normalizó el tendido eléctrico en la totalidad de la traza, que comprende aproximadamente 960 metros.
Asimismo, se instaló una retención doble a mitad de la línea, con el objetivo de reforzar la estructura y prevenir inconvenientes futuros. Como parte final de la intervención, se armó completamente la SETA, colocando un transformador de 10 kV que permitirá garantizar la correcta alimentación eléctrica del pozo.