Una de las acciones clave de estos trabajos es el reemplazo de más de 190 aisladores de porcelana por aisladores poliméricos. Estos nuevos elementos permitirán una mayor resistencia y durabilidad, reduciendo los riesgos de cortes imprevistos debido al desprendimiento de aisladores, un problema recurrente en los últimos años, y que estaba asociado al envejecimiento de los aisladores actuales, los cuales llevan más de 40 años en servicio.
El cambio de aisladores es una medida fundamental para garantizar la continuidad del suministro eléctrico, especialmente en una zona de difícil acceso y con condiciones climáticas extremas. Esto permitirá mitigar los inconvenientes ocasionados por el clima en la zona, mejorando la calidad del servicio.
Además, como parte de las mejoras, se ha instalado un nuevo seccionamiento en la línea, lo cual permitirá desvincular esta zona en caso de alguna eventualidad, asegurando una respuesta rápida ante cualquier contingencia.
Con estas acciones, el personal de la empresa de energía continúa con su compromiso con la mejora de los servicios públicos, buscando siempre el bienestar de los vecinos.