Se trata de un emprendimiento familiar con más de 20 años de producción, en el que participa toda la familia, sosteniendo de manera cotidiana el trabajo en la chacra y apostando a la diversidad productiva.
Durante la recorrida, se observó una amplia variedad de cultivos hortícolas, entre los que se destacan tomate, lechuga, acelga, morrón, ajíes, zanahoria, ajo, albahaca y zapallo, además de plantas aromáticas como cedrón, menta, poleo, curry, tomillo, boldo y orégano.
La chacra cuenta también con una importante producción frutícola que incluye perales, durazno japonés, membrillos, manzanas verdes, rojas y amarillas, ciruelos, ciruelos amarillos, pelones, damascos, higueras, olivos, nogales, almendros y parras criollas tintas y blancas. Asimismo, se desarrolla producción vitivinícola con variedades como Malbec, Pinot Noir y Chardonnay.
En cuanto a la producción animal, el establecimiento posee chanchos y gallinas, tanto ponedoras como criollas, lo que permite un sistema productivo diversificado e integrado.
En ese marco, el presidente del CAP, Hugo Garay, expresó: “Detrás de cada chacra hay familias que trabajan todos los días, que cuidan la tierra y sacan adelante una producción con mucho esfuerzo. Esto
demuestra que se puede producir alimentos frescos, cuidar el ambiente y fortalecer la economía local. Desde el Estado provincial estamos presentes para acompañar y respaldar a nuestros productores en cada rincón de la provincia”.
Por su parte, Silvia Pérez destacó el esfuerzo que implica sostener la producción en el día a día: “Hace 20 años que producimos y trabajamos en familia. No es fácil, porque no tenemos conexión de gas, el agua no llega todos los días y también sufrimos hechos de inseguridad. Aun así, el mayor orgullo es ver todo lo que logramos: nuestras plantas, los árboles y todo lo que producimos con tanto sacrificio y mucho cariño”.