Durante el encuentro se abordó la realidad productiva que atraviesa el campo en la región, con eje en la necesidad de visibilizar las problemáticas del sector y avanzar en consensos que permitan garantizar la continuidad de los establecimientos ganaderos.
“Nuestro objetivo es estar en el territorio, escuchar a los productores y construir respuestas de manera conjunta, articulando con las distintas áreas del Estado”, señaló Garay, y agregó que “la articulación público-privada es fundamental para sostener la producción y el trabajo rural”.
En la reunión se realizó un balance de las gestiones mantenidas ante autoridades del área de agricultura y se remarcó la necesidad de optimizar los programas de fomento vigentes, así como de fortalecer los esquemas sanitarios y de inversión como herramientas fundamentales para la sostenibilidad del sector.
Asimismo, se destacó el valor estratégico de la certificación orgánica que caracteriza a parte de la producción local, como un diferencial que aporta valor agregado y abre nuevas oportunidades para los productores del departamento.
Finalmente, se acordó dar continuidad a las mesas de trabajo para avanzar en la construcción de un plan productivo integral, que contemple la zonificación actual, la realidad climática y las particularidades del sistema productivo, con el objetivo de promover el desarrollo territorial.