Tras la intervención de la empresa Camuzzi Gas del Sur, las inspecciones fueron concluyentes y determinaron que no hay pérdidas de gas ni presencia de monóxido de carbono. Las pruebas realizadas sobre la instalación interna arrojaron resultados satisfactorios y descartaron cualquier riesgo.
Pero más allá del dato técnico, desde el organismo provincial marcaron con dureza lo ocurrido en los últimos días. La directora Provincial de Mantenimiento Escolar, Marcia Arroyo, cuestionó que “ante una falsa alarma, rápidamente aparecen actores sociales y políticos que buscan instalar miedo y llevar la situación al terreno mediático sin ningún tipo de sustento”.
En esa línea, la funcionaria fue clara: “No todo vale. Hay sectores que están a la caza de este tipo de situaciones para hacer política con la preocupación de las familias. Eso es irresponsable y genera un daño innecesario en la comunidad educativa”.
El episodio se originó a partir de un reclamo individual que no contaba con aval técnico, pero que derivó en convocatorias y versiones que intentaron escalar el conflicto. Sin embargo, la inspección formal terminó desactivando la situación.
Desde el CPE insistieron en que cada inquietud es atendida con responsabilidad y protocolos claros. “Nosotros actuamos, verificamos y damos respuestas. Siempre llevamos tranquilidad con información concreta, no con especulación”, remarcaron.
Además, indicaron que se continuará trabajando de manera preventiva sobre las instalaciones, como parte de los controles habituales, y que toda la documentación técnica ya fue puesta a disposición de los equipos directivos.