Durante los encuentros se trabajaron diversos ejes centrales, entre ellos el reconocimiento de los AEC como el marco que organiza y regula las relaciones entre los miembros de cada comunidad educativa, así como el repaso del marco conceptual y normativo que orienta su construcción. Asimismo, se propició la revisión y resignificación de prácticas instituidas en el Nivel Inicial, comprendiendo la convivencia escolar como un proceso de construcción colectiva de acuerdos.
Otro de los aspectos destacados fue la reflexión sobre la convivencia como un proceso de enseñanza y aprendizaje, que habilita la construcción de ciudadanía desde las primeras infancias, entendiendo que el Nivel Inicial constituye un espacio clave para la formación de valores, el respeto por el otro y la participación democrática.
Estos espacios de diálogo e intercambio reafirman el compromiso institucional con la construcción de comunidades educativas democráticas, participativas e inclusivas, donde enseñar y aprender a convivir forma parte fundamental de la tarea pedagógica. En el Nivel Inicial, cada gesto, cada palabra y cada acuerdo construido colectivamente se convierte en una experiencia fundamental para las niñas y los niños.